Ernest Hemingway

Adios a las armas

Roberto Arlt

El juguete rabioso

Fiódor Dostoyevski

Crimen y castigo

Eduardo Galeano

Varias obras

Ernesto Sabato

El túnel

Fernando Pessoa

Apostilla

Clarice Lispector

Felicidad Clandestina

Italo Calvino

Las ciudades invisibles

Jorge Luis Borges

El informe de Brodie

Truman Capote

A sangre fría

Carson McCullers

El corazón es un cazador solitario

Edgard Allan Poe

El corazón delator

Ramón María del Valle-Inclán

Tirano Banderas

Cesar Vallejo

Los heraldos negros

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jueves, 23 de febrero de 2012

Desamor

por Leticia Berges

¿Cómo es que leer, un rodete que se cae,
un rostro que me mira,
un texto que me atrae,
me pueden llevar a vos?
A vos que te percibo dolor con los ojos cerrados…
que sos distancia, tiempo y desamor.

Espero a que la lluvia me lave de tu voz,
Quiero que te borres de cada sensación.

Puede que de tener en mis manos
La fuerza para no perdonarte,
Podría vivir ahogada en ciertas alegrías

Desamor, bajá el telón,
salí de las fotos y de mis palabras,
de mis libros y de las poesías,
escondete de las hojas en blanco,
y  dejame escapar de las vanas ilusiones de encontrarte.

Escribir para mí

Por Jessica Leventoux

Escribir para mi, cosa difícil de (describir)
atormenta y libera el alma
nos dice en la cara lo que somos y lo que no
puede tanto defenestrarnos como enaltecernos 
nos desnuda a plena luz del día y nos viste a la luz de la luna en nuestra intimidad.
complace lo mas lúgubre de mi ser y destroza mi alegría con dulzura, poder y misericordia.
Nos apuñala en la garganta y arrastra a turbias profundidades, nos eleva, es a la vez un amante sin dueño, un gorrión del cielo
sin jaulas, ni entierro... podemos verlo
sentirlo
escribirlo
encerrarlo
pero NUNCA seremos su dueño.

¿Mi antología?

Por Jessica Leventoux


Trato de entender el desasosiego, mientras la Maga me cuenta sobre el Rocamadeur y sostiene un retazo de tela rojo.
Busco entre la niebla pero me da náuseas.
Mi ser licantrópico necesita deshacerse de esa semejante dualidad y escapar a los bosques para encontrarme con mi esencia.
El pájaro rompe el cascarón, el cascarón es el mundo, ese utópico que me distrae.
Un conejo blanco, burgués y con guantes, debería también poder vomitar conejos que quepan en la palma de mi mano.
Más allá del bien y el mal tendríamos que tener en cuenta el elogio de la locura... que vendría a ser como morder el centeno y reinar sabiamente
adiestrar una rosa podría ser tan triste como una suite de Bach o un Judas como amigo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Antología Literaria

Por Meli Cerino

Aquí me pongo a ladrar al compás de la consigna... será entonces señal que caminamos.

Allá lejos y hace tiempo,
una pena arrabalera,
en un túnel sin salida,
me condujo hacia una casa,
en la que espíritus había.

En el cuarto del camino de la vida,
mi afición por la lectura
comenzó como ficciones.

Como un juego de rayuela,
circulando entre las ruinas,
con el pasado que vuelve
a encontrarse con mi vida.

De amor y de sombras se trata,
que no es un arte menor.
De mujercita ya leía,
Celestina y Nicanor.

Entre Facundo y Manuel,
entre María e Ivon,
se ha mezclao el libro con el bandoneón.

sábado, 18 de febrero de 2012

Tachar lo que no corresponda

Por Florencia Estigarribia


En el preciso instante en que el sol salía se ponía se detenía arribaba alumbraba la calle el techo el zaguán el rostro del niño de la casa de la escuela de la frontera del libro del reloj de la cuna del hermano del amigo del primo, el profesor se disponía a dictar debatir concluir comentar opinar con la clase con el niño consigo mismo acerca del texto del cuento de la fábula de la novela de la crónica de la descripción del poema que marcaría el inicio el final la grandilocuencia la conclusión la paradoja la solución el planteo de la inquietud que acompañaría al niño durante años meses días horas décadas toda su vida para darle sentido para quitarle sentido para atormentarlo para alegrarlo para revivir su infancia para recordar para reflexionar, y así, lograr aprender.

Análisis del relato “La fiesta ajena” de Liliana Heker


1)     Título: El título “La fiesta ajena”, sugiere algo que no es mío, que no me pertenece.

2)     Comienzo del relato: El relato empieza por el final, es decir, Rosaura que llega a su casa y dice: …”Estaba enojada, pero no era por el mono, pensó la chica, era por el cumpleaños.” Además cuando la madre le dice que ella creía en todo lo que le decía utiliza el tiempo pluscuamperfecto: “…le había dicho”… Es decir, ya sabemos que el festejo del cumpleaños terminó y que algo no funcionó, por lo que Rosaura está enojada, pero al inicio del relato no sabemos el motivo.

3)     Diferencia de clases sociales: A poco de empezar el relato, se muestra la diferencia de clases sociales, los que tienen dinero y los que no, los sirvientes y los patrones. Citas como “…fiesta de ricos…”,“…sos la hija de la sirvienta, nada más…”, “…preparaban juntas los deberes mientras su madre hacía la limpieza…”, “…soy la hija de la empleada…”.

4)     Personalidad de los personajes: Mientras Rosaura no quiere ser como su madre, su madre está resignada a ser empleada doméstica y cree que su hija por ahora es solo la “hija de la empleada” y que nunca será otra cosa. Y avala esta afirmación cuando hablando de Rosaura el texto dice: “…Si alguno te pregunta, vos le decís que sos la hija de la empleada y listo y a mucha honra. Pero Rosaura pensó que nunca en la vida se iba a animar a decir algo así…”.
Porque Rosaura no quería ser sirvienta.

5)     Tema encubierto: El relato no dice en seguida que Rosaura había sido invitada a la fiesta para ayudar a servir la mesa sino que se mencionan las acciones que hace Rosaura en la fiesta: “…llevó la jarra desde la cocina hasta el comedor”, “…se acercó la Señora Inés …, y le dijo a Rosaura si no la podía ayudar a servir las salchichitas…”, “…que la ayudara a servir la torta…”.

6)     De eso no se habla: el texto no habla del trabajo de servidumbre, como si fuera indigno ser “sirvienta”. Ello así, porque cuando la prima de Luciana le pregunta: “…Qué empleada: vende cosas en una tienda? …No, mi mamá no vende nada, para que sepas. Pero en ese momento se acercó la señora  Inés haciendo “shh shh” y, le dijo a Rosaura si no la podía ayudar a servir las salchichitas, ella que conocía la casa mejor que nadie…”


7)     Historia muy triste: El texto cuanta una historia muy triste a través de un relato alegre. Específicamente en la descripción de la fiesta: A Rosaura “…fuera de la del moño todos los chicos le encantaban. La que más le gustaba era Luciana, con su corona de oro: después los varones. A Rosaura le pareció que nunca en su vida había sido tan feliz. Pero faltaba lo mejor. Lo mejor vino después que Luciana apagó las velitas. … No tuvo miedo. Ni con el mono en brazos, ni cuando el mago hizo desaparecer el mono… Eso (el sostener el mono) le gustó tanto que un rato después, cuando su madre vino a buscarla, fue lo primero que le contó…”.

8)    Relación de los adultos con los niños: No se ve buen trato de los adultos hacia los niños: cuando la mamá de Rosaura le dice a Rosaura que no vaya a la fiesta le dice cosas como: “…Monos en un cumpleaños?, … te creés todas las pavadas que te dicen … m’hijita, le gusta cagar más arriba que el culo…”  y el mago le dice a un niño: “cabrón”.

9)     Ansias de progreso de Rosaura: Si bien es una niña, Rosaura quiere tener poder, quiere tener una linda casa. …”Ella (Rosaura) quería ser rica. ¿qué?, si un día llegaba a vivir en un hermoso palacio. ¿su madre no la iba a querer tampoco a ella?...

10)Regalos: El relato hace hincapié en los regalos, detalla minuciosamente los colores de las bolsas donde estaban los regalos, qué regalo le correspondía a cada niño,  y el lector se da cuenta que algo malo va a suceder con esos regalos y Rosaura. Sería como transmitir lo contrario de lo que está escrito. El texto no dice: Inés entregó a Rosaura una pulsera, sino que hace todo un rodeo describiendo los regalos, las bolsas de donde Inés sacaba los regalos, los niños esperando los regalos, etc. etc. Y después nos damos cuenta que en vez de darle a Rosaura un regalo le da dinero.

11)Final angustiante: Implica la inocencia perdida de Rosaura, el “darse cuenta” de la incomprensión de los adultos hacia los niños. Rosaura deseaba un juguete, no dinero. Inés podría haber dado dinero a la mamá de Rosaura pero no podía dejar de darle un juguete a la niña.

12)Caracterísisticas del relato: El relato es lento, fácil, en el sentido que va conduciendo al lector lenta pero decididamente una historia triste, que se dirige a un desenlace desgarrador. “…Ahora Rosaura tenía los brazos muy rígidos, pegados al cuerpo, y sintió que la mano de su madre se apoyaba sobre su hombro. Instintivamente se apretó contra el cuerpo de su madre. Nada más. Salvo su mirada. Su mirada fría, fija en la cara de la señora Inés. La señora Inés, inmóvil, seguía con la mano extendida. Como si no se animara a retirarla. Como si la perturbación más leve pudiera desbaratar este delicado equilibrio.”   


Marcia Laura Corrao
Ingreso vespertino.

jueves, 16 de febrero de 2012

Tachar lo que no corresponda

Por Jessica Leventoux

Un día fin de semana año la niña mujer señora decidió rogó impidió colocó malgastó aprendió que la vida muerte tierra escuela conciencia espera era mucho más complicada
desinteresada fácil aburrida necesaria inerte inexistente efímera desolada de lo que creía solía pensaba imaginaba inventaba.
Eso pudo ayudarla a entender desarrollar extrañar descifrar ignorar repugnar valorar los esfuerzos de su padre marido profesor amigo cocinero salvador
escritor músico desconocido por explicarle enseñarle defenestrarle estorbarle inutilizarle maravillarse desnudarse lo supraterrenal infernal genial divertido insoportable de la soledad 
matemática historia tristeza vulnerabilidad importancia banalidad y finalmente...agradeció.

Lobos y jazmines

Por Ezequiel Bravo


El joven viejo blanco eterno alumno lobo jazmín beso sentía veía olía hacía el viento la luna el aroma la ilusión entrar subir brotar volar por la ventana las colinas sus pétalos los cielos rotos rota grises suaves elevados del aula bosque algodón deseo y tiritaba aullaba sufría agonizaba al pensar creer saber conocer que aún quizás nunca ya faltaba mucho poco demasiado nada para que llegara viese lo recogiera muriese el reparador su manada la dueña la noche de estufas de vuelta del jardín de pasión, y así soñar.